La etapa, que comenzó hace un año, no registra accidentes y proyecta el despliegue de nuevos equipos.


La expansión de la mina en su fase 7 comenzó en mayo de 2025, con movimientos de extracción realizados por la empresa colaboradora ICV. Desde febrero del presente año, el personal propio de la Compañía asumió íntegramente la ejecución de los trabajos, dándole continuidad a un proyecto que representa un hito fundamental en su plan de desarrollo.
En esta primera etapa operan dos palas, una eléctrica y otra hidráulica, así como también una flota de camiones propios y de arriendo, cuya capacidad conjunta de extracción son aproximadamente 115.000 toneladas por día. Además, está considerado sumar una segunda pala eléctrica con el objetivo de exponer minerales en julio y, de esta forma, comenzar a alimentar a la planta de chancado.
“Teníamos presupuestada la exposición de minerales entre abril y mayo, pero nos retrasamos en dos bancos de extracción. A raíz de esto es que estamos evaluando la inclusión de una tercera pala en junio, en función de disminuir la brecha que tenemos”, proyectó Sebastián Mora, superintendente (i) de Carguío y Transporte/ Equipos Auxiliares.
Según explicó Ricardo Pujado, líder de Servicios, entre empleados y supervisores, son cerca de 60 personas las que se desempeñan diariamente en el desarrollo de la fase 7: “Ha sido un gran desafío, porque tuvimos que partir desde cero, desde el movimiento de la primera piedra. Ejecutar la apertura de un rajo es una labor muy compleja”.
A un año del comienzo de la etapa, no se han registrado accidentes. “Estamos comprometidos con producir bajo los estándares de seguridad de Antucoya. Hemos tenido la fortaleza de formar equipos con las distintas empresas que prestan servicios a la operación, trabajando colaborativamente con cada una de ellas”, agregó Ricardo Pujado.



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