Proteger la salud y la seguridad de los operadores es uno de los objetivos del proyecto.


Dos botones y un joystick. Estos son los elementos que requerirá el operador de Sala de Control para maniobrar el martillo picarrocas a distancia. Antes, el trabajador o trabajadora de terreno debía movilizarse al lugar y manipular el equipo a través de un control remoto local, pero ahora esto será realizado desde la sala de control, con apoyo de cámaras y sensores de movimiento.
“Podríamos decir que al sistema se le indicará la ubicación del sobre tamaño a través de una pantalla táctil. Con esa información el picarrocas se traslada de la posición de descanso hacia la posición de ataque”, precisó Luis Barrera, operador de control del área de Chancado Primario y Secundario, refiriéndose al trabajo que hace el picarrocas de reducir el tamaño de “bolones” dentro del tolvín de alimentación del chancador.
Además, especificó que esto permitirá que el operador en terreno “quede libre”para poder dedicarse a otro tipo de responsabilidades que pueda tener el área. Asimismo, mencionó que es una solución con gran aporte de valor, debido al ahorro de tiempo en los traslados para operar el equipo.
Para Jorge Rojas, operador de planta primaria del picarrocas, significa una gran protección a su salud y su seguridad, ya que evitará posibles desprendimientos o la posible proyección del material. “Para mí es algo bastante beneficioso, porque se evita la polución y es más rápido”.
Pasos a seguir
Luego del desarrollo de la Ingeniería, se realizó la instalación de todos los sensores y las cámaras, se programaron los movimientos generales del martillo picarrocas y se realizó la capacitación teórica a los operadores de la sala de control y de terreno. Ahora, el proyecto se encuentra pronto a iniciar una marcha blanca para comenzar su operación.
“Hoy nos encontramos en la calibración fina de los movimientos. Al final, el martillo puede ir en una dirección o en la contraria. No tiene más movimientos posibles, pero debemos asegurarnos de no tener interacciones con estructuras y elementos presentes en el área cada vez que se opere a distancia. Por eso, es vital tener todos los movimientos calibrados y grabados”, comentó Ricardo Garrido, ingeniero senior del Área Seca.
En los próximos dos meses comenzarán las capacitaciones prácticas a los trabajadores, además de la marcha blanca de este proyecto que permitirá el manejo del picarrocas desde la sala de control y su respectiva gestión del cambio.
En toda esta etapa, se ha contado con la colaboración de personal de Instrumentación, Servicio Soporte a la Operación, TICA y Excelencia Operacional, donde todos han sido muy relevantes para lograr el éxito de la iniciativa.



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