Esta tecnología permite detectar variaciones en la temperatura cada medio minuto, garantizando eficiencia y ahorro energético.


Con éxito fue probado el sistema piloto de sensores térmicos en la nave electrowinning. Esta iniciativa permitirá detectar cortocircuitos eléctricos e informarlos a la Sala de Control para garantizar mayor seguridad y continuidad.
En octubre pasado se instalaron diez barras de termocupla (sensores de temperatura) en distintas celdas: cinco en el lado norte y cinco en el lado sur. Todas ellas permiten ir detectando cambios en la temperatura cada 30 segundos. Hoy, la Compañía está evaluando extender el uso de estos dispositivos al 100% de la nave.
Se trata de un gran avance en comparación al sistema habitual, que mide la temperatura una vez al día a través de un barrido mecánico que realizan los operadores. “La diferencia que hay con el barrido térmico de la nave, es que este se hace todas las mañanas y se obtiene el dato una vez al día, pero con estos sensores nuevos se realiza un registro constante”, dijo Carlos Araya, administrador de contrato de ICL Cátodos.
“Los sensores fueron instalados en las celtas espejo 2, 28, 51 y 103, con el objetivo de poder emitir una alerta temprana ante eventos de alzas de temperatura por cortocircuito eléctrico dentro de la nave”, explicó Rodrigo Rodríguez, metalurgista senior Área Húmeda. Además, agregó que «cuando hay cortocircuitos se pierde la eficiencia de la corriente, al no haber una transmisión homogénea de la energía. Esto se traduce en un mayor costo al final de la jornada”.
Término del plan piloto
Tras el éxito del sistema implementado, Rodrigo Rodríguez comenta que están evaluando las propuestas para poder extender el sistema a lo largo de las 244 celtas que tiene la Nave Electrowinning. “Ahora, estamos viendo con la misma empresa, Innovaxion, que nos dé una propuesta para ampliar y escalar esto al 100% de la nave”, aseguró. A lo que añadió que faltaría una última etapa, que las alertas lleguen a la Sala de Control para poder dar aviso inmediato a terreno e intervenir.
En los próximos meses se analizarán las propuestas para continuar con el sistema, que traerá consigo una ventaja en seguridad, eficiencia energética y la prevención de eventos que signifiquen daños en el activo de placas catódicas y anódicas.

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